Cerramientos de terrazas y porches
Cortinas de cristal y cerramientos de vidrio templado para terrazas, porches y balcones: metros útiles todo el año sin perder las vistas.
Ganar una habitación sin hacer obra
Un porche que solo se usa tres meses al año es espacio desaprovechado. Con un cerramiento de vidrio, esa terraza o ese porche se convierte en un sitio donde estar también en noviembre: protegido del viento y del polvo de la meseta, con luz todo el día y sin renunciar a las vistas al campo.
El sistema que más instalamos es la cortina de cristal: hojas de vidrio templado que se deslizan y se pliegan a un lado, sin perfiles verticales entre ellas. Cerrado, corta el viento y guarda el calor del sol; abierto de par en par, la terraza vuelve a ser terraza.
Pensado para casas de pueblo y chalets de la comarca
Trabajamos mucho en viviendas unifamiliares de la zona: porches de casas de pueblo en la comarca de Medina del Campo, terrazas de chalets en las urbanizaciones de Valladolid y Salamanca, y patios interiores que se cierran para ganar una galería. Cada cerramiento se fabrica a medida del hueco, con vidrio templado de seguridad y guías preparadas para el uso diario.
Antes de presupuestar visitamos la casa: hay que ver los anclajes, la salida de aguas y cómo trabaja el viento en esa fachada. Es una visita sin compromiso y evita sorpresas después.
Preguntas frecuentes sobre cerramientos de terrazas y porches
¿Necesito permiso para cerrar mi terraza?
En viviendas unifamiliares no suele haber problema, pero en pisos y en cascos históricos puede requerir licencia o autorización de la comunidad. Te orientamos sobre lo habitual en cada municipio antes de empezar.
¿La cortina de cristal aísla como una ventana?
Aísla del viento, el polvo y la lluvia y crea un efecto invernadero muy agradable en invierno, pero no es estanca como una ventana con doble acristalamiento. Si buscas aislamiento total, valoramos un cerramiento de carpintería con Climalit.